Quién Soy

Namaste!
Me llamo Roberto, soy de nacionalidad italiana pero soy ciudadano del mundo. Nací en el 1976 y en el 2013 empezó mí segunda vida. Tuve un cambio de conciencia y el mundo que conocía perdió el interés. Estaba constantemente insatisfecho. No importaba lo que hiciera o donde fuera, así siempre tenía la sensación que me estaba alejando de mí mismo y de esta  maravillosa naturaleza en la cual vivimos. Empecé a interesarme en la alimentación sana, remedios naturales, yoga y meditación, las ganas de hacer masajes para conectar con los demas no tardó en llegar. En el 2014 me mudé a la India y tuve el placer de compartir mi tiempo con un Maestro Ayurvedico que todavía seguía con la técnica original de los Marmas (los puntos vitales dónde todo fluye). Tanto Recibiendo cómo dando sesiones, percibí una paz interior. Me sentía mas equilibrado, centrado y todo empezaba a tener sentido. Todo está conectado. Somos microcosmos en el macrocosmo y todos formamos parte del Todo. Llevar a los demás a compartir estás sensaciones se convirtió en mí objetivo en la vida. cada año vuelvo a la india para  continuar mis estudios y ampliar mis conocimientos con  tecnicas nuevas.
Hasta ahora , junto con el masaje ayurvedico, me he dedicado en la formación de Watsu (nivel profesional), Water Dance (150 horas), OBA, Liquid Flow). Tecnicas bellísimas hechas en el agua para dar bienestar físico y mental, permitiendo soltar los traumas emocionales bloqueados en las partes más ocultas del inconsciente. En estas tecnicas la conexión entre facilitador y cliente es única: estar presente y ser al mismo tiempo invisible. Mover el cuerpo de una persona hasta el total abandono y la completa confianza. Dejar qué el agua soporte a la persona y estimule los recuerdos mas antiguos.
Entre mis estudios tambien aprendí Sarga Bodywork. Éste método de masaje nació en Hawaii y se realiza con pies desnudos utilizando un trapo largo atado a la camilla y pasado sobre los hombros del terapeuta. La combinación de fuerza gravitacional y fuerza de tensión, crean un elegante tratamiento miofascial-deep tissue.
Los tres tratamientos poseen propósitos distintos pero yo siempre pongo la misma intención: ser un canal.
Permitir que la energía fluía y que el cuerpo empieze el proceso de autocuración.